Me gusta creer que nos juntamos en dos curvas convergentes, espirales diferentes. Me gusta situarnos en alguna calle, en ningún detalle. Que me venga tu olor en el vacío, y saberte poco, pero saber que siempre hueles en algún lugar paraíso loco. Me gusta pensar que un día fuimos los que más y fuimos solos, solos sólo soledad sin más, soledad y estereotipo. Buscar fotogafías de ese viaje eternidad embriagada, y crearte en silencio si me vienen las palabras. Saber que a horas fuiste mi ahora y a la hora del después que no te sé. Rimarte fácil y volver con la mirada a serte adolescente (y pensarte bajito y en silencio, por si llega el momento y me estás viendo)
Lo curioso de-tenerte, lo absurdo de los versos.