18.10.12

Hierro

Y que no llores más
niña de raíces de raíles de perdices
y que dejen de chirriar
tus pies de hojalata.

Que llega siempre llega y llega tarde
el pan que cruje
la mirada taciturna
la mano conocida sin contacto.

Que llega siempre llega y llega entonces
el distraído, el loco
el asfalto quemado y
el piropo
los bigotes blancos
de espuma.

Que llega siempre llega y llega apenas
la campana falsa
los unísonos de escuela
la voz que sacia
a solas
carreteras.

No llores 
niña de perdices en raíles sin raíces
que llega y siempre llega
la luna reflejada entre tus vías.
  

(27-05-2012)



9.10.12

Absurdos (I, II, infinito)

Me gusta creer que nos juntamos en dos curvas convergentes, espirales diferentes. Me gusta situarnos en alguna calle, en ningún detalle. Que me venga tu olor en el vacío, y saberte poco, pero saber que siempre hueles en algún lugar paraíso loco. Me gusta pensar que un día fuimos los que más y fuimos solos, solos sólo soledad sin más, soledad y estereotipo. Buscar fotogafías de ese viaje eternidad embriagada, y crearte en silencio si me vienen las palabras. Saber que a horas fuiste mi ahora y a la hora del después que no te sé. Rimarte fácil y volver con la mirada a serte adolescente (y pensarte bajito y en silencio, por si llega el momento y me estás viendo) 
Lo curioso de-tenerte, lo absurdo de los versos.