Ahora que no quedas, que te deshaces, que te consumes.
Ahora que quedamos nosotros y tú eres a penas, sin saber que eres, sin saber que fuiste.
Ahora que te vas tan lento que parece que no te vas, que te resistes a irte como este verano eterno. Que te difuminas y entonces la cama vacía y las palabras en pasado. Y el silencio, silencio. Y el silencio.
Ahora que no te quedan fuerzas, sólo cuerpo encerrado y alma también presa. Ahora que duermes.
Ahora que estás pero no estás y se exprimen las últimas horas.
Ahora que quizá escuchas y oyes sobre miedos y algunas risas y lágrimas y ahora que "todos están tristes y no sé por qué". Ahora que nunca estás sola pero que nunca lo estuviste tanto. Que te aprietan manos conocidas y manos ajenas, que tienes las manos más suaves del mundo. Que te llegan confesiones que se confiesan más ante sí mismos que ante ti, que ya te has confesado suficiente con la vida. Ahora que eres tú pero que ya sólo quedas respirando, ahora que quizá los sueños aún te reconozcan y jueguen a clavarte las palabras y las imágenes ahí donde no puedes defenderte, pero ahí donde aún vives. Ahora que si nosotros somos valientes a ratos, tú eres una superhéroe. Ahora que agotas hasta las últimas gotas del gotero y de la vida. Que te vemos a lo lejos como un punto y cuerpo difuso, ahora me pregunto a dónde va la luz si no puede ir hacia la luz.
Ahora que aún eres ahora...
____
Ahora que no estás pero que estarás, que aún no me creo que ya no hay ronquido entre respiración lenta. Estás, estás, estás. Te siento, te siento. Lo siento.